Mi Historia

Mi nombre es Cindy Owen, tengo el orgullo de provenir de una familia con buenos genes. Se trata de salud y bienestar que se ha irradiado desde mis tatarabuelos maternos y paternos, hasta los miembros más chicos de esta familia.

El más longevo de todos fue mi tatarabuelo paterno Héctor que vivió 112 años, seguido de mi abuela materna que vivió 98 años. El miembro con la vida más corta fue de 92 años.

Cindy OwenEn la familia no hay historia de cáncer, diabetes, artritis, problemas en huesos, columna, etc.  Esta bendición nos ha permitido por años, ser personas productivas y serenas.

Sin estrés por asistir a un doctor, sin la carga de pagar largos tratamientos o el cansancio de vivir con algún malestar. Casi todos los doctores que nos han atendido en el seguro lo han hecho por razones simples: el resfriado estacional de los pequeños, o la infección estomacal que cachó mi esposo  durante su viaje a México. Por eso fue impactante cuando me dicen que tengo diabetes.

Una mañana saliendo hacia el jardín de mi casa, de pronto la vista se me nubló y comencé a temblar, tuve la sensación repentina de náuseas y caí al suelo. La empleada doméstica se acercó corriendo a mí y lo siguiente que recuerdo es despertar en la cama de una clínica.

Ahí mismo me hicieron algunas preguntas y tomaron muestras de mis fluidos. Horas más tarde, un doctor en turno me diagnosticó con diabetes.

Escuchar esto ha sido una noticia trágica, yo sabía que las personas con diabetes pueden perder los miembros de su cuerpo, quedarse ciegos o completamente inútiles. La idea de sacarme sangre todos los días e inyectarme insulina, me horrorizaba.

Así que ahí en la clínica, lloré y me culpé de no haber llevado una dieta quizás más equilibrada, de ser fanática de los postres; me culpé por haber creído ingenuamente que esos mareos y náuseas se debían a un embarazo. Lo negué, y poco a poco lo asimilé, pero nunca lo acepté.

Durante cinco meses busqué a los doctores más capacitados en el tema, médicos alternativos, terapeutas, todo tipo de sanadores y nutricionistas.

Pero lo que más me desanimaba, es que sin importar su práctica, todos manejaban el mismo discurso: La diabetes no tiene cura. Y estas palabras eran el ácido en la herida. Ya estaba dicho, tan sólo me tenía a mí misma para hacerle frente a esto.

Entré a internet buscando casos de personas que habían superado la diabetes, que habían logrado salir de esto. Así di con Revertir La Diabetes. Un compendio de conocimientos avanzados que han ayudado a muchas personas alrededor del mundo.

Un plan de alimentación para obligar al cuerpo a que produzca su propia insulina, un programa al alcance de todos sin querer ganancias millonarias o seguir ocultando que sí se puede Revertir La Diabetes.

Seguí el programa y cada noche me mentalizaba de que yo no sería una víctima más entre la industria farmacéutica, que no caería en manos de doctores fanáticos de los quirófanos y la muerte. Yo elegí la salud, lo natural, la vida, me elegí a mí misma y aquí estoy.

En sólo 60 días de seguir el sistema Revertir La Diabetes, los doctores no se pueden explicar cómo es que ahora me consideran un paciente “pre diabético” en aras de una total recuperación.

Remedios-Caseros-Para-La-Diabetes

Ellos Obtuvieron Resultados

Remedios Caseros Para La Diabetes

Ramón GutiérrezUn cambio radical en mi vida y la de mi familia… Con la diabetes perdí mucha energía y alteraciones de mi estado de ánimo. Gracias a la alimentación aquí propuesta pude retomar los valores normales de glucosa en sangre y vitalizar mi cuerpo entero.


One comment on “Mi Historia
  1. Gloria dice:

    Me interesa mucho el tema. tengo una amiga que esta enferma de diabetes… esta desesperada. quiero ayudarla por medio de sus consejos. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*